BACHILLERATOS POPULARES EN EMERGENCIA

“LOS RICOS A LA ESCUELA LOS POBRES AL CUARTEL”

EDUCADORES A EDUCAR

Entrevistas a referentes del Bachillerato Popular Osvaldo Bayer y el del Frente Popular Dario Santillan


No recuerdo tanta concurrencia al Ministerio de Educación de la Ciudad como la que acontece desde hace 4 semanas. Ayer miércoles 20 de septiembre, la Coordinadora de Bachilleratos Populares en lucha se hicieron presentes en la puerta de la cartera que conduce la ministra Acuña. ¿Habrá sabido la ministra, cuando le ofrecieron el cargo, que iba a resultar la punta de lanza de una de las aristas mas brutales de la reconstrucción neoliberal? ¿Se habrá avivado, al momento de firmar su contrato, que no había forma de que se pretenda destruir y vapulear la educación publica de esta manera sin que varios miles de almas saluden a toda su familia? ¿Se puede condenar a la degradación a una de las educaciones publicas mas organizadas del continente sin hacer estallar el conflicto social, aunque sea sectorizado?


Sea como sea, ayer la concentración en la puerta del Ministerio de Educación termino con la negativa, una vez mas, de las autoridades de recibir a los demandantes, de otorgar una reunión, de abrir una mesa de dialogo, latiguillo macrista hartamente esgrimido.


Los Bachilleratos Populares (BBPP) de la Ciudad (ni hablar en el plano nacional) se encuentran en un estado de emergencia edilicio, económico y jurídico.

Edilicio porque a pesar de ser escuelas públicas, por ende estatales, el Estado no adjudica a las mismas edificios donde funcionar,  ni de manera particular, ni integrándolos a escuelas que no cuenten con jornada nocturna. Si los bachilleratos funcionan es por la tenacidad de sus integrantes y la articulación con organizaciones sociales y sindicales que habilitan sus espacios.

Económico por que el financiamiento integral que le corresponde cubrir al Estado por ley para las escuelas publicas, brilla por su ausencia. La inmensa mayoría de los BBPP no recibe el financiamiento correspondiente para la cobertura obvia de materiales y ofimaticos que demanda una escuela. Los sueldos docentes no están regularizados y no se abonan como corresponde, por ejemplo, los bachilleratos que trabajan con una dinámica de “pareja pedagógica” en las aulas no son contemplados y los sueldos deben ser distribuidos para que todos los docentes reciban una remuneración a fin de mes. Las “viandas” no existen, las “becas” son a cuenta gotas, lxs educadorxs que se hacen cargo de las “juegotecas” para que padres y madres que no tienen quien cuide sus cachorros puedan estudiar son directamente in-visibilizados, tanto en materiales como en honorarios. Por ende, la educación popular subsiste producto de testarudez  y convicción.

Jurídico por que el Estado hace la gran Pilatos -por que se lava las manos- a la hora de otorgar los reconocimientos definitivos a muchos BBPP a la vez que cierra el registro desconociendo un abultado numero de BBPP que se han conformado en el ultimo año y los que funcionan de echo sin personería jurídica por la ausencia de una política de estado que los contemple.


SEREMOS TENDENCIOSOS pero no por placer sino por incapacidad de plantearnos una posición de otra manera. La imparcialidad la vemos posible cuando se admira un cuadro o se escucha una canción. Cuando se comunica sobre recorte de derechos, planificación económica y objetivos políticos, ser imparcial es ser un mentiroso.

Los Bachilleratos Populares cubren cerca de un 30% de la matricula secundaria y ataja, si, literalmente ataja, a una franja poblacional a la cual la educación publica “tradicional”, por llamarla de alguna manera, deja a la deriva sin poder ofrecer una respuesta. Personas que han dejado el circuito educativo antes de que exista internet, albañiles que no tiene margen de estudio hasta después de las 6 de la tarde, madres y padres que no tienen con quien dejar a sus hijos, pibes y pibas que quedaron fuera del sistema educativo por conflictividad social, por que había que trabajar, por que llegaron hijos, por que aparecieron adicciones, por que la justicia es expeditiva solo en su cara de represión clasista, por alguno de los tantos etcéteras que existen, o por el simple echo de que la educación formal estratificada como esta no logra contener a miles de pibes y pibas.

Los Bachilleratos Populares son el ultimo dique de contención a la deserción escolar, al analfabetismo, a una mayor desintegración social, a un corte en la educación dentro de la estructura familiar. Si se me permite la poesía apocalíptica, son el ultimo (no el único, pero si el ultimo institucionalmente hablando) dique al cataclismo educativo y cultural.

 

30 colegios tomados en la capital federal, producto de una reforma que impulsa el Gobierno de la Ciudad pero que es escrita en Washington y pone de rodillas a la educación publica frente al capital concentrado.

Un desguace de los programas estatales de finalización de estudios (como el FINES)

Un estrangulamiento económico y jurídico de los bachilleratos populares.

Un vaciamiento sistemático de los programas educativos dentro de las cárceles e instituciones de encierro.

O la literatura negra nos ah vuelto en extremo paranoicos, o hay un hilo conductor inconfesable. Como mínimo, 3 de los 4 puntos citados arriba son, en los echos, ataques a la formación de pensamiento critico, de análisis social e histórico de la realidad, de construcción de sujetos sociales que comprenden su participación, sus obligaciones, sus derechos y su incidencia en el mundo que los rodea

Mientras se clausuran o se asfixian económicamente medios de comunicación alternativos, llenando las pantallas televisivas de programas basura, se degrada y desarma la educación publica. Por que claro, no hace falta leer  y escribir para mirar la televisión o escuchar la radio o ver de reojo las portadas de los diarios con sus fotos a todo color. Todxs, absolutamente todxs, pueden recibir los cantos de sirena que invitan a consumir lo que el bolsillo niega, a creer en la meritocracia, a mirar torcido a los costados viendo competidores feroces generalmente extranjeros que vienen a quedarse con lo “nuestro”. A encandilarse con las luces de la farándula. Quien haya leído algunos libros y tenido algunos profesorxs reconoce los cantos de sirena. Después toma posición, pero los reconoce. Aquellos que la educación publica les cierra la puerta, por lo general no.

¿Que futuro puede tener un territorio donde una parte enorme de la población no sabe leer ni escribir, o donde su compresión y análisis de texto es nula?  Quizás termine con un presidente que no puede leer de corrido o repite dos veces el mismo párrafo en un discurso.

Se quiere destruir el futuro del sur del continente. Se quieren dibujar los números de los informe de repitencia a costa de la deserción escolar. Se quiere ahogar experiencias de educación que por ideología, por pertenencia social, por responsabilidad histórica son opositoras a rumbos económicos y posturas políticas que atentan contra su supervivencia y la calidad de vida de 44 millones de personas (por poner un numero). Se quiere asegurar la sustentabilidad del ciclo de la violencia que representan las cárceles de la burguesía, el cual peligra si la educación publica y la sociedad civil se hace presente dentro de los muros.

DEMASIADOS LOS MORETONES, MUY POCOS ENCANTAMIENTOS.

¿Se puede imponer un modelo económico, político y educativo retrogrado, injusto y despiadado unos de los estudiantes y movimientos obreros mas organizados de Latinoamerica, sin desatar una represión cuyos limites “legales” son sumamente borrosos para el poder? Esta pregunta, palabras mas, palabras menos, se la hizo Eduardo Galeano hace 42 años. Ya fue respondida, a los manuales de historia habría que pegarle una leída.

ENTREVISTAS

Bachillerato Popular Osvaldo Bayer

Bachillerato Popular Darío Santillan

La Mosca

Colectivo Editorial ZondeTrope

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